4.4.09

LAS HORAS ABANDONADAS

Llevo más de 10 minutos delante del teclado y no se me ocurre nada que escribir. Supongo que no es nada del otro mundo, que le pasa a todo el mundo, pero cuando mi media para escribir cada post es de 15 minutos la cosa empieza a ser "preocupante". Tenéis razón, tengo esto abandonado, no actualizo ni a la de tres, ya no contesto a los comentarios (con la multitud de ellos que tengo!! XD) y la pobre RaNiTa está famélica y deshidratada.
Los deberes se me acumulan en la bandeja de entrada y no me preocupa suspender en junio... me siento como si hubiera vuelto al instituto.
No escribo sobre ti por que ya no formas parte de mi vida, o yo no formo parte de la tuya. Esto lo sospechaba ya hace tiempo, pero hay veces que los finales te tienen que dar fuerte directo en la cara. Y me dolió no ser parte de tus días, pero no como duele pillarte el dedo con la puerta del coche, más bien como duele pincharte con una aguja escondida entre la ropa. Y me sorprende que aun pueda pensar si eres consciente de que nuestras vidas se separaron de forma irremediable, y ya no las une una cuerda, solo un hilo. Espero que sea un hilo de pescar.
Y me dolió como un rasguño en la rodilla, esas pupas que se curan con un beso y un sana sanita. Y mi ángel me cura siempre y hace que no tenga miedo a volar. Que me siento bien, a mi manera puedo decir que soy feliz, y no lo voy a negar, hacía mucho que estaba peleada con los días y las noches. Y tal vez por eso no escribo. Ahora no quiero pensar, ni darle mil vueltas a las cosas, tan solo necesito seguir sonriendo y que me hagan sonreír.
Si me tengo que volver a pelear con las horas será el momento de recuperar las perdidas.

Será un placer ocuparme de la música, y que no pare...

19.3.09

CUANTA VIDA

Y es cuando te das cuenta de lo cierto que es el dicho. Nunca sabes dónde te va a llevar la vida, o dónde te va a devolver. A un pasado sobradamente superado. Tantas vueltas para al final acabar retrocediendo años, casi igual pero con más canas. Y con más ganas también.
Y lo que te queda es descubrir cuanta vida te puede llegar a dar un abrazo, un beso, una palabra. Lo que te queda es no pensar en el futuro, ni en el pasado que tal vez vuelve, lo que te queda es la vida. En este instante. Tal vez mañana todo acabe, fundido en negro. Pero seguro que mañana empieza el resto de tu vida.

12.3.09

NOCHES FRÍAS

Prometiste no tropezar por segunda vez,
juraste no dejar nada más por el camino
y caminando se te van cayendo los principios.
Los finales son de largo recorrido
más bien punto y seguido,
y siguiendo tus impulsos naturales vas viendo como se cierran los círculos.
Que los finales son de largo recorrido
más bien punto y seguido,
así vuelves la vista atrás para ver tus ojos reducidos
a lo que fueron tus días
tus noches frías,
vuelves la vista hacia adelante y ves tu culo
huyendo de lo inevitable.
Que los finales son de largo recorrido
más bien punto y seguido.

17.2.09

TODO FIN TIENE UN PRINCIPIO

El claxon de un coche a lo lejos le saca de sus pensamientos. Cómo odia a los coches que pitan sin cesar, tanto como a las motos de los niñatos del barrio, con sus estruendosos motores, totalmente insoportables. Antes de que el dueño del coche decidiera pulsar en el centro de su volante, él pensaba en sus manos. Sus manos, siempre suaves, morenas y bien cuidadas habían desaparecido. No sabía en qué momento se le había empezado a secar la piel. Tampoco era consciente de haber tenido nunca esas ligeras, pero perceptibles arrugas en el dorso. Y sus uñas, más blancas y duras le recordaron a las de su padre. ¿Tanto hacía que no se miraba? De repente sintió un escalofrío que le recorrió todo su cuerpo, el temor se apoderó de él. ¿Y su cara...?
Pero entonces sonó el claxon. Miró por la ventana que tenía junto a él, una ventana con las cortinas corridas, que dejaba entrar el sol y le calentaba las mejillas. Reconoció la calle, los árboles que se veían tras los pisos, las tiendas en los bajos de los edificios, el lotero que como siempre estaba en su esquina y sus manos, también reconoció sus manos.

1.2.09

COMO APRENDER A ESTAR PERDIDO

El viernes cumplí 30 años. Uff como me suena...suena a madurez, suena a estabilidad, suena a futuro. Si suena a futuro, que ya es presente.
He de reconocer que ha sido uno de los mejores cumpleaños de mi vida, por nada en especial y porque todo ha sido especial. Al final la temida crisis cumpleañera se ha quedado en un sentimiento de felicidad.
Y es posible que sea como aprender a estar perdido, que no tengo mi camino ni medio marcado, que sigo siendo un Peter Pan con su mundo de nunca jamás particular...como aprender a estar perdido... todo se aprende...y yo llevo tanto tiempo perdida que ya ni lo noto, o será que tus manos se ocupan de mi y no dejan que pierda el sentido?
He aprendido a estar perdida y he aprendido que me tenías que encontrar.

28.1.09

BOIG PER TU

Como dice la canción, sé muy bien que desde este bar yo no puedo llegar dónde tú estás. Y como en la canción, si me quedo mirando el líquido de mi vaso puedo ver perfectamente reflejada tu cara en él. Supongo que es lo que pasa cuando echas de menos, cuando tocar se convierte en un acto imposible por la ausencia real, cuando la distancia (en espacio y tiempo) no es el olvido. Al fin y al cabo no somos tan especiales, creemos que somos únicos, con unas vivencias irrepetibles... una canción tras otra se empeña en demostrarnos que las historias se repiten hasta la saciedad. Y por mucho que se repitan no dejan de ser únicas y especiales. Seguiremos adueñándonos de canciones por lo que la letra significa para nosotros, una posesión compartida, porque puedo ser frágil, quererlo todo, imaginarte, sentir el poder del mar, tener un jardín sin flores, sentir melancolía y, de la misma forma, estar loca por ti.

7.1.09

MI DESEO ESTÁ EN TU PIEL

Ya nadie sabía que hacer. Mi apetito era inhumano, comía y comía sin saciarme nunca. La nevera siempre repleta para acabar, horas más tarde, tan desolada como un campo yermo. El ansia me dominaba, no podía hacer nada más que buscar aquello que eliminara el vacío en mi interior. Nada me llenaba, nada me engordaba, sólo el vacío de una búsqueda inútil.
Y todo por no admitir esta vena antropófaga que se iba apoderando de mi.