14.9.07

EL MUNDO DE SOFÍA

Hace un tiempo os dije que se avecinaban cambios en mi vida, en mi vida laboral. A principios de mes empecé a trabajar en un cole y esta semana han empezado las clases. Ha sido una semana dura para mí, no sólo por trabajar (quien me conozca sabe que no estoy muy de acuerdo con esta obligación impuesta para poder vivir...con lo que a mí me gusta la vida contemplativa...) sino por adaptarme a un lugar nuevo, conocer mucha gente nueva...digamos que las relaciones sociales no son mi fuerte y llegar a un sitio donde no conozco a casi nadie me cohibe, aún teniendo casi treinta años. No os preocupéis, he sobrevivido.
Nunca antes había trabajado en un cole y creo que el primer contacto con los chavales no ha ido nada mal. Me conocen muchos, ya que tengo horas con diferentes clases, pero los que serían "mis niños" son sólo seis. Mis niños (mios y de mi compañera, que somos dos) son "especiales", cada uno es un mundo y necesitan algo más de atención que el resto. Los seis son geniales, super buenos, cariñosos, con sus historias y sus problemas... como el resto de compañeros pero con su propio ritmo. Todos son iguales, pero la más peque me ha robado el corazón. Llamémosle Sofía.
Sofía es un nervio, menuda y rápida. Siempre sonríe y cuando le dices qué tiene que hacer te pregunta...¿y tú?, y habla con todos y sin querer se le escapa hablar demasiado fuerte y te abraza y busca tu mano. Busca tu cariño. Sofía aun no ha aprendido muchas cosas en el cole, cosas de esas que muchos piensan que son las importantes y tal vez las aprenda mucho más tarde que los niños de su edad... y tal vez habrá cosas de esas "importantes" que no las llegará a aprender, pero Sofía ha aprendido en el cole lo que es que te den amor, que te protejan, tener a un adulto a su lado y sentirse segura. Sofía me mira y la felicidad le rebosa por los ojos, para ella no soy una persona débil, ni insegura, ni reconoce en mi voz una tristeza acomodada en el alma. Y es por ella, y por el resto de sus compañeros, que me despojo de las tinieblas que me vestían, es por ellos, que me enseñan cada día a reír con todas las fuerzas, que abandono mis problemas.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Ole! Me alegro que te vaya tan bien el trabajo. Los niños tambien han tenido suerte al tenerte de profesora.

Besos.

Maria

Jei dijo...

qué genial! es un enriquecimiento mutuo.

muy bonito el post. me he emocionado y todo :)

Mul dijo...

Tu has tenido suerte de encontrar a Sofía y ella ha tenido mucha suerte de encontrarte a ti!

Me encanta tu sensibilidad

Desde mi ventana dijo...

Vaya.. creo que vas a crecer y avanzar mucho en tu nueva aventura, Sofía parece que ha abierto la puerta, esperemos que no se cierre...

Un lujo leerte

niña de azucar dijo...

los niños no son lo mio...todo sea k de aki a un mes esté estirándome de los pelos jajajajjaa
gracias por los comentarios, en serio...

Yurine dijo...

Enhorabuena.

Yurian dijo...

Este tan escuerto a la par que tan sincero Enhorabuena de antes era mio, es solo que ha estado una amiga con el PC y me había cambiado el login XD.

Eyes dijo...

Ese tipo de ninyos son de lo mejor del mundo.
Eres afortunada, hay mucha gente q no lo valoraria como tu.
Un beso desde amsterdam

Anónimo dijo...

Yo también estoy dando clase a 6 niños, pero de Primaria..Cada día vienen con un montón de historias que les apetece contar.Son poseedores de sonrisas gratuitas que te ayudan en esos días no tan buenos.También son muy agradecidos y se les quiere por ser como son,unos pequeñajos encantadores..que pena que crezcan tan rápido y no conserven muchas de las cosas que nos fascinan y enternecen.

Sinsentido dijo...

Que entrada más bonita :-) Sofía te ha llenado de ternura :-) a veces los niños nos ayudan a sacar fuera cosas que con los adultos nos cuesta, con ellos no hay que poner tantas barreras, y eso es algo muy especial ;-)

Por cierto, un buen libro el título de tu post ;-)