16.1.12

EL PERQUÈ DE TOT PLEGAT

Lo sé, hace mucho, demasiado tal vez, que no escribo nada. Nada de nada. Los que me seguís desde hace algún tiempo sabéis que este blog no es la alegría de la huerta. La tristeza, la oscuridad, la necesidad, el olvido...se transforman en palabras escritas con gran facilidad, para no explotar por aquí dentro imagino. Y es de eso de lo que "sé" escribir.

Así que...

si no escribo no es por pereza,
es por tu culpa que llenas mis días
mis horas encontradas de algo así como felicidad
que si tus manos escondieran en sus uñas 
mentiras que arañaran mi verdad
entonces seguro escribiría,
que si tus ojos no buscaran mi sonrisa
aun dormida entre tus sábanas
entonces seguro que escribiría,
que si tu boca suspirara en la distancia
sin buscar ni el recuerdo de la mía
entonces seguro escribiría,
que si tus palabras fueran negras intenciones
hiriendo la confianza de quien a ciegas cree
entonces seguro escribiría,
que si las lágrimas inundaran mis silencios
y reproches cobardes volaran mi cabeza en mil pedazos
entonces seguro escribiría,
seguro...

Un día prometí escribir un final feliz. De momento estoy aprendiendo cómo es el camino.


Unpetó.

5 comentarios:

Hipérica dijo...

Sigue caminando por ahí..
Muaksssssss

Duende Gris dijo...

Me declaro en disposición de admirar este silencio tanto como he admirado tus palabras.
Faltaría más!

Laura dijo...

Cada una encuentra su desahogo donde quiza alguien no sabe nadar...
Tu escribe sobre lo que te de la real gana, que para eso mandas. un besazo enorme guapa.

Saltinbanqui dijo...

Lei el libro cuando era adolescente.
Sigue aprendiendo.
:)

SILDELSUR dijo...

Los finales felices no se escriben,se viven!!!!
besos!!!!